El vicepresidente Félix Ulloa calificó de “increíble” la situación económica donde el sector construcción es el motor de crecimiento, no así las exportaciones que crecieron 1.9 % en 2025 ni la inversión extranjera directa neta que cayó un 37.2%. El comportamiento desigual se mantiene este año. También vinculó la construcción del hospital Chivo Pets con ganancias de bitcoin, cuando Hacienda lo ubica en un proyecto financiado con préstamos. Dijo que El Salvador fue el primer país en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal, lo que es cierto, pero omitió que en 2025 se eliminó la obligación de aceptar.
Si en seguridad el vicepresidente defiende la caída de los homicidios, en economía vende un país que despega: crecimiento económico, turismo al alza, más energía limpia y obras de infraestructura. Voz Pública verificó 12 afirmaciones y, a diferencia de la primera publicación sobre seguridad, donde ocho de diez fueron falsas o engañosas, el resultado está más equilibrado: seis de 12 verificados quedaron en esas categorías.
Algunas se sostienen, con matices: el crecimiento de 2026 apunta a la cifra que mencionó (4.5 %) y el turismo superó los cuatro millones, aunque no todos son turistas. Otras no resisten el contraste: el proyecto de Los Chorros mide menos de la mitad de lo que dijo y El Salvador sigue importando combustibles fósiles para generar energía ante la caída de la generación hidroeléctrica por la sequía.
En las afirmaciones engañosas se repite un patrón: el dato real viene sin el contexto que cambia su sentido. La presa El Chaparral que costó, según él, casi seis veces lo previsto “por lo que robaban los gobiernos anteriores” omite que el Gobierno actual gastó más de $500 millones y que la recibió con el 75% de avance. También, la reducción en la importación de energía desde 2019 a 2025 se debe sobre todo a la planta de gas natural que funciona en Acajutla desde 2022, que también es un combustible fósil.
Para esta serie, se revisaron cinco entrevistas con el vicepresidente, que suman 194 minutos. La primera, concedida en la sede de la Vicepresidencia, en San Salvador, la publicó el canal dominicano LasoTV el 25 de agosto de 2026. Las otras cuatro salieron entre el 28 de septiembre y el 9 de octubre, coincidiendo con su visita a esos países: Revista Mercado Network, en República Dominicana, y, en Uruguay, Esta boca es mía y Desayunos informales (Teledoce) y En Perspectiva (Radiomundo y Océano FM). Las cinco tuvieron un alcance de más de 337,000 reproducciones y más de 9,200 likes en YouTube.
De las 43 afirmaciones según la metodología de Voz Pública, 32 resultaron falsas o engañosas (74 %), tres cuestionables (7 %), una inchequeable (2 %) y siete (16 %) verdaderas, verdad a medias o imprecisas.
El 23 de octubre de 2026 se solicitó una reacción a la Vicepresidencia a través del secretario de Comunicaciones de la Presidencia, pero hasta la publicación no obtuvo respuesta.
Félix Ulloa: “En menos de dos años se ha alcanzado un desarrollo increíble en muchas áreas de la economía: nuevas industrias, inversión extranjera […] La industria de la construcción ha crecido exponencialmente, las exportaciones”.
Engañosa
Ulloa dijo que en menos de dos años hubo un “desarrollo increíble” en nuevas industrias e inversión extranjera, que la construcción “ha crecido exponencialmente” y mencionó las exportaciones en ese contexto. Pero solo la construcción creció con fuerza: las exportaciones avanzaron poco y la inversión extranjera directa viene cayendo.
El sector construcción es el motor del crecimiento económico en los últimos años. Creció 24.4 % en 2025 y 11.2 % en el primer semestre de 2026. En cambio, las exportaciones crecen a un ritmo bajo: cayeron 0.8% en 2024, crecieron 1.9 % en 2025 y este año lo hacen al 3.2% hasta agosto.

La inversión extranjera directa neta (IED), la medición que toman organismos multilaterales y economistas, viene en descenso en los dos últimos años: $756 millones en 2024, $475 millones en 2025 y $226 millones en el primer semestre de 2026, menos de la mitad que en el mismo periodo del año anterior.
“Nuevas industrias” no se verificó porque no se corresponde con un indicador económico.
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Félix Ulloa: “En crecimiento económico no daban a El Salvador más allá de 1.5, 2 puntos de crecimiento [económico] y hemos llegado hasta el 4.5 %”
Verdad a medias
Ulloa dijo que El Salvador no crecía más de 1.5 a 2 puntos y que ha llegado hasta el 4.5 %. Los datos trimestrales de 2026 y las proyecciones de organismos internacionales respaldan una cifra cercana, pero el punto de partida que describe es menor al real.
El crecimiento de 2026 completo no se conocerá hasta marzo de 2027. Oficialmente se conocen los datos del primer trimestre (4.8 %) y del segundo (5.1 %). El FMI preveía crecer al 4.5 % cuando Revista Mercado publicó la entrevista, el 28 de septiembre; el Banco Mundial elevó su previsión a esa cifra el 6 de octubre y la CEPAL la ajustó también a 4.5 % el 22 de octubre.
El punto de partida que menciona Ulloa es más bajo que el real: el promedio histórico desde la posguerra es 2.5 % del PIB, según el BCR. En 2025 la economía creció 3.9 %, el mejor año de la gestión Bukele, salvo 2021 por el rebote postpandemia. Voz Pública lo califica como verdad a medias porque la cifra actual es creíble, pero el contraste con el pasado está exagerado.
Félix Ulloa: “El turismo se disparó enormemente; el año 2025 lo cerramos con más de cuatro millones de turistas internacionales”.
Imprecisa
Ulloa dijo que el sector turístico se disparó con la llegada de más de cuatro millones de turistas internacionales, pero esa cifra corresponde al total de visitantes: los turistas fueron 3.43 millones.
En 2025 El Salvador recibió más de 4.12 millones de visitantes internacionales, según la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur). Sin embargo, no todos ellos se clasifican como turistas: 3.43 millones sí lo eran (pernoctaron al menos una noche) y 687,179 son excursionistas (visitantes de un día), según la distinción de ONU Turismo.

La llegada de turistas incrementó en unos 250,000 (7.8 %) en 2025, una cantidad considerable aunque inferior a los más de 500,000 anuales en 2024 y 2023.
El vicepresidente usa “turistas” para referirse al total de visitantes, por lo que la cifra correcta de turistas es de 3.4 millones y no “más de cuatro millones”. Voz Pública lo califica como imprecisa porque se trata de una confusión terminológica sobre un dato con base real, no de una cifra inventada.
Félix Ulloa: “La producción [de energía] subió, cambiamos la matriz, ya no estamos importando combustibles fósiles que contaminan”
Falsa
Ulloa dijo que el país ya no importa combustibles fósiles contaminantes para generar energía, pero en 2026, hasta agosto, se compró búnker C (fuel oil) por $118.7 millones, más del doble que en 2025. Su destino: las plantas de térmicas que aportaron el 16 % de la energía producida.
El vicepresidente hizo estas declaraciones en un año en que la generación térmica se ha disparado ante la baja producción hidroeléctrica por los efectos de la sequía. Hasta agosto, el 16 % de la energía provino de fuentes térmicas contaminantes, la tercera fuente de generación este año por detrás del gas natural y la geotermia. El Salvador no produce combustibles fósiles, así que todo lo que consumen las térmicas se importa.

Este incremento en 2026 se refleja en la factura petrolera: se importó búnker C por $118.7 millones hasta agosto, un 118 % más que en 2025.
Con respecto al cambio de matriz energética, las plantas térmicas (que queman búnker C) generaron 344.6 GWh (4.5 % del total) en 2025, frente al 24% en 2019, cuando Bukele llegó al gobierno.
La dependencia de térmicas a base de ese combustible altamente contaminante se redujo notablemente con la entrada en funcionamiento de la planta del gas natural, instalada en Acajutla, Sonsonate, a partir de 2022. Este hecho es el más relevante para entender el cambio en la matriz de generación y no tanto el crecimiento de las renovables. Aclarar que el gas también es un combustible fósil: contamina, aunque menos que las térmicas tradicionales.
Félix Ulloa: “Estamos haciendo energía del aire, eólica, la planta de Metapán, hidráulica, solar, que es de las primeras fuentes energéticas”.
Imprecisa
Ulloa dijo que el país genera energía eólica, hidráulica y solar, y que la solar es de las primeras fuentes; la planta eólica de Metapán existe y la solar crece, pero esta representó el 8 % de la generación en 2025, la cuarta de las siete fuentes disponibles.
El Salvador tiene una sola planta eólica ubicada en el distrito de Metapán, en Santa Ana. La energía eólica representó el 2.26 % de generación en 2025.
La producción de energía solar viene experimentando un crecimiento sostenido desde la década pasada, en parte gracias al abaratamiento de esta tecnología, pero está lejos de las principales fuentes. En 2025 representó el 8.04 %. Entre los siete tipos de generación ocupa el cuarto lugar, detrás del gas natural (29.15 %), la hidroeléctrica (27.47 %) y la geotermia (19.14 %), y por delante de la biomasa, la térmica y la eólica. Los datos que cita Ulloa son ciertos, lo impreciso es colocar la solar entre las primeras fuentes.
Félix Ulloa: “Una presa hidroeléctrica (3 de Febrero) que logramos terminar después de que pasaron casi 15 años, empezó que valía $130 millones y terminó casi en $800 millones por todo lo que se robaban los gobiernos anteriores”.
Engañosa
Ulloa dijo que la Central Hidroeléctrica El Chaparral (rebautizada 3 de Febrero en su inauguración en octubre de 2023) empezó costando $130 millones y terminó cerca de $800 millones por lo que “se robaban los gobiernos anteriores”, pero el presupuesto inicial era de $220 millones y más de $500 millones se invirtieron solo en la gestión Bukele para terminar el 25 % de la obra que recibió.
La construcción de la presa 3 de Febrero comenzó el 5 de enero de 2009, al final del gobierno de Saca, con un presupuesto de $220 millones, no de $130 millones. En el proyecto a lo largo de cuatro administraciones se gastaron más de $1,000 millones aunque oficialmente se manejan unos $800 millones.
¿De dónde salen esas cantidades? En una visita al proyecto en 2020, el presidente Bukele dijo que las administraciones pasadas habían gastado $507 millones. El titular de la CEL, Daniel Álvarez, mencionó más de $500 millones. No dieron mayores detalles.
Según los programas anuales de inversión pública del Ministerio de Hacienda, la administración Bukele gastó poco más de $518 millones en terminar el proyecto que recibió con 75 % de avance, de acuerdo con informes de la CEL y Siget de entonces. La medición abarca desde junio de 2019 hasta los primeros meses de 2024.
En la inauguración del proyecto, el 19 de octubre de 2023, el presidente no mencionó el costo de la obra ni la inversión en su gestión, pese a que, como Ulloa, en su discurso destacó la corrupción de los gobiernos pasados y la transparencia en su administración.
La revisión desde 2007 a mayo de 2019 muestra una inversión de $360 millones. Tomando en cuenta los datos de Hacienda, el proyecto alcanzó los $878 millones. En cambio, si se parte del monto de $507 millones que Bukele dijo que gastó en el pasado y se suma el de su administración, el proyecto alcanzó los $1,025 millones.

La obra se ha visto salpicada por diversos casos de corrupción en los gobiernos anteriores. En 2020, la Fiscalía presentó una acusación contra el expresidente Funes, ya fallecido, y cinco más por el caso “El Chaparral”, donde se les atribuyen delitos como peculado y lavado de dinero y de activos. Apunta al desvío de más de $45 millones de fondos públicos. También se decretó embargos a la constructora Astaldi por $227.6 millones. La obra pasó detenida entre 2010 y 2015 por un litigio legal con esa empresa.
Félix Ulloa: “Cuando nosotros asumimos el gobierno, le comprábamos el 20 % de la energía a Guatemala, […] cinco años más tarde, dejamos de comprar a Guatemala y nosotros vendemos al mercado centroamericano”.
Engañosa
Ulloa dijo que, al llegar al gobierno, compraban a Guatemala el 20 % de la energía y que cinco años después dejaron de comprar y vender a Centroamérica, pero omite que se sigue importando energía y que el país también exportaba en 2019. El cambio principal en la matriz energética es la planta de gas natural de Acajutla, en operación de 2022, que pasó a ser la primera fuente de generación desde 2023.

El Salvador importó 1,449 GWh (21% del total) en 2019, en su mayoría desde Guatemala a través del Mercado Eléctrico Regional (MER). En 2025, el año más reciente, cayó a 185 GWh (2.4% del total). De hecho, en 2025 se exportaron 284 GWh, por lo que el país vendió más que compró.
La razón principal de ese cambio y descrita en un verificado anterior es la entrada en operación de la planta de gas natural de Acajutla en mayo de 2022, que se convirtió en el principal generador de energía del país (2,226 GWh en 2025, 29.15 % del total), por encima de la hidroeléctrica y la geotermia.
A la vez que El Salvador importaba energía, también exportaba. En 2019 vendió 157.1 GWh (2.42 % del total) frente a los 284 GWh (3.8 % del total) en 2025.
Félix Ulloa: “[Bitcoin City], el presidente ha anunciado una ciudad (que) estará en la falda del volcán Conchagua, alimentada por energía que tenemos en el subsuelo [geotermia]”.
Verdad a medias
Ulloa dijo que el presidente anunció una ciudad en la falda del volcán Conchagua, pero fue en 2021 (la llamada Bitcoin City) y casi cinco años después no se ha concretado su fuente de financiamiento, los bonos volcán.
Bukele anunció Bitcoin City el 20 de noviembre de 2021 una ciudad en el oriente, al pie del volcán Conchagua y cerca del golfo de Fonseca, abastecida con energía geotérmica y destinada a la minería de bitcoin. En diciembre de 2023 se aprobó la norma regulatoria y a inicios de 2024 se anunció la primera emisión de bonos volcán. A la fecha no ha habido emisiones de esa naturaleza ni obras en el terreno.
Una abogada especialista en tecnologías digitales, que prefirió omitir su nombre por motivos de seguridad, confirma que no hay avances. Recuerda que en una visita al lugar encontró a un “par de mineros” que estaban educando a la población local, sin dar certeza de que minaran bitcoin. “Si están (minando), estarán por su cuenta no como parte de un programa estatal”, apuntó.
Félix Ulloa: “Ahí mismo se está haciendo el aeropuerto también, que son las otras grandes obras que el presidente ofreció. La Biblioteca Nacional, el Estadio Nacional, que esperamos esté terminado en un par de meses”.
Verdad a medias
Ulloa presentó el aeropuerto, la Biblioteca Nacional y el Estadio Nacional como obras que el presidente ofreció y dijo que esperaba que el estadio estuviese listo en un par de meses. La Biblioteca, ya concluida, y el Estadio, en construcción, son parte de la cooperación china.
En la entrevista del 25 de agosto de 2026 al medio dominicano LasoTV, el vicepresidente dijo que esperaba que el Estadio Nacional estuviese “terminado en un par de meses” lo cual no se cumplió. La obra tenía un avance del 75% al 9 de octubre, como publicó la embajada de China. La Biblioteca Nacional fue inaugurada en noviembre de 2023.
Al presentar ambos proyectos como “las otras grandes obras que el presidente ofreció”, el funcionario omite que forman parte de un acuerdo de cooperación no reembolsable con la República Popular China, que las financia y las ejecuta con empresas estatales chinas. Ese contexto es necesario para dimensionar el aporte del Estado salvadoreño en ambos proyectos.
El aeropuerto, cuya primera piedra se colocó en febrero de 2025, tenía un avance general del 60 % en septiembre de 2026 (la terracería, 90 %). La primera fase se espera que esté concluida a finales de 2027.
Voz Pública no la califica como engañosa porque Ulloa no atribuye al Gobierno la autoría ni el financiamiento; más bien se trata de una enumeración incompleta.
Félix Ulloa: “Una de las carreteras, con la obra de ingeniería más avanzada en toda la región, es la carretera Los Chorros, como 36 kilómetros más o menos”.
Falsa
Ulloa dijo que la carretera Los Chorros mide “como 36 kilómetros más o menos”, pero la ampliación de la Panamericana y el viaducto Francisco Morazán, la mayor obra vial en ejecución según el MOP, mide 14.7 kilómetros, menos de la mitad.
El proyecto Ampliación de la carretera Panamericana y viaducto Francisco Morazán, conocido como Los Chorros, es, en palabras del ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, la obra vial más grande que se desarrolla en el país. Su presupuesto es de unos $428 millones, financiados por el BCIE, la República de Corea y fondos propios.
La obra comprende tres tramos principales: el uno es la ampliación de la vía a ocho carriles en los 4.8 kilómetros desde la colonia Las Delicias, en Santa Tecla, hasta las cercanías del balneario Los Chorros. El tramo dos consiste en la construcción de un viaducto de un kilómetro de longitud y ocho carriles por encima de la zona más vulnerable a derrumbes, desde el turicentro mencionado hasta el lugar conocido como La Pedrera. Un tercer tramo de nueve kilómetros parte desde el final del viaducto hasta llegar a San Juan Opico. Hasta El Poliedro será de ocho carriles y después de este y hasta Opico tendrá seis carriles, tres por sentido.
El vicepresidente sobredimensiona la longitud real: 36 kilómetros equivalen a la distancia entre Santa Tecla y el distrito de El Congo, en Santa Ana, como se comprueba al hacer el ejercicio con una aplicación de navegación digital con GPS.
Esta afirmación no cabe en la categoría de “imprecisa” pese al “más o menos” del funcionario porque una diferencia de más del doble en la obra en ejecución más importante del país no se justifica con un redondeo.
Voz Pública no verifica su valoración de que sea “la obra de ingeniería más avanzada de la región”, por tratarse de una opinión.
Félix Ulloa: “El Chivo Pets es una operación que se hizo mediante una compraventa de bitcoin; se ganó el país una cantidad de dinero que el presidente dijo que lo vamos [es decir, iban] a invertir en estos seres vivientes muy vulnerables…”.
Falsa
Ulloa dijo que el Chivo Pets, el primer hospital veterinario público del país, se financió gracias a la venta de bitcoin, cuyas ganancias el presidente prometió invertir, pero fue con préstamos, según Hacienda.
El vicepresidente repite la versión oficial. Bukele anunció en octubre de 2021 que el hospital se construiría con parte de un sobrante de unos $4 millones del fideicomiso Fidebitcoin, y la Presidencia aseguró en la inauguración, en febrero de 2022, que la obra fue posible gracias a esas ganancias.
La obra del hospital veterinario Chivo Pets se financió con préstamos, según el Informe de la Gestión Financiera del Estado 202 del Ministerio de Hacienda. El documento (página 142, punto 6) enumera una serie de proyectos financiados con préstamos ya contratados por $375.9 millones de la banca internacional, agencias de cooperación y otros. Entre los destinatarios se encuentra “el Proyecto de Implementación del Bitcoin en El Salvador (Chivo Wallet) del cual se deriva el Proyecto Edificio para el Funcionamiento del Instituto de Bienestar Animal (Chivo Pets)”.
La Prensa Gráfica aclaró ese punto en la publicación “El Salvador: Chivo Pets se financió en realidad con préstamos”, en junio de 2022.
Félix Ulloa: «Fuimos el primer país del mundo en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal […]»
Verdad a medias
Ulloa afirmó que El Salvador fue el primer país en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal, algo cierto desde junio de 2021, pero omite que en enero de 2025 la Asamblea eliminó la obligación de aceptarlo por exigencia del FMI y que casi no se usa en las remesas, pese a que se prometió como parte de la inclusión financi
En enero de 2025, como condición del acuerdo con el FMI por un préstamo de $1,400 millones, la Asamblea eliminó la obligación de aceptar bitcoin y suprimió la palabra “moneda” de la ley, aunque mantuvo la expresión “curso legal”. Economistas lo interpretan como el fin de su condición de moneda de curso legal; el Gobierno sostiene que sigue siéndolo, según Stacy Herbert, directora de la Oficina de Bitcoin. En la práctica, su aceptación es voluntaria, como en cualquier otro país.
La inclusión financiera acelerada, que el Gobierno buscaba con la ley del bitcoin, tampoco se logró en el comercio de las remesas. Este año, de enero a julio, se han enviado poco más de $41 millones por medio de billeteras digitales lo que representa el 0.7% del total.
La Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera reveló que el 10.1% de los salvadoreños había usado el bitcoin en los últimos 12 meses frente al 89.4 % que no había usado ninguna criptomoneda. La encuesta del Banco Central de Reserva (BCR), publicada en enero de 2026, midió el grado de inclusión financiera en productos tradicionales e incluyó un apartado para conocer el uso de las monedas digitales.
