Es falso que los paquetes escolares se hayan entregado al inicio del año, como aseguró Bukele

por Javier Ramón

El presidente Nayib Bukele y la ministra Karla Trigueros dijeron que los alumnos recibirían uniformes, zapatos y útiles escolares al comienzo del año lectivo gracias a las compras realizadas a un grupo de grandes empresas nacionales y extranjeras. Cumplidos 40 días de la vuelta a clases, un sondeo de Voz Pública revela una realidad muy distinta: 48 de 80 escuelas consultadas aún seguían esperando el paquete escolar. La mitad de los que sí los recibieron tuvo problemas con la talla de los uniformes y paquetes incompletos. Un centro educativo chalateco de San José las Flores refleja el desorden en las entregas: a cuatro de los siete alumnos matriculados no les quedó el uniforme, los zapatos o no les llevaron el equipo tecnológico. Varios sindicatos del magisterio denuncian los retrasos en la entrega a nivel nacional.

En la antesala del inicio del año escolar 2026, el presidente de la república, Nayib Bukele, destacó el programa de paquetes escolares y enfatizó la entrega oportuna a los alumnos en varios momentos de su discurso del 1 de febrero en la inauguración de 70 escuelas remodeladas.

«(…) También tenemos la entrega de los nuevos paquetes escolares,… (que) son paquetes bonitos (y) completos, entregados a tiempo… (min. 15.05)

“Y lo importante es que (el paquete) va a ser entregado a tiempo, o sea, cuando inicien (las clases) se les van a entregar sus paquetes escolares, a diferencia de antes que no era así…». (min. 15.40)

En los minutos siguientes, el mandatario se refirió a la fórmula diseñada para cumplir ese objetivo: la contratación de grandes proveedores en lugar de pequeños empresarios locales, que es una de las esencias del programa educativo.

“Se necesita contratar a los proveedores grandes que nos pueden suplir y eso se hizo para cumplir la primera prioridad: entregar a tiempo, (con) calidad y completo”. (min. 18.12)

«Así que nosotros vamos a cubrir esos tiempos con importación, vamos a traer lo que se necesite para entregar completo». (min. 19.40)

El 21 de enero, la ministra de Educación, Karla Trigueros, se había adelantado con el mensaje de la entrega a tiempo, mientras mostraba el contenido de los paquetes para cada grado educativo en el programa Frente a Frente de TCS. 

«Tenemos un paquete escolar a tiempo, de una sola vez, al inicio de clases y mejorado…». (min. 29.40)

«Les vamos a entregar los dos uniformes en un solo momento, al inicio del año escolar». (min. 31.00)

“(…) Matricule a su hijo y va a tener esta caja en el inicio del año escolar, con todos los elementos que han visto». (min. 36.30)

Sin embargo, estas afirmaciones sobre la entrega oportuna cayeron en saco roto. Los paquetes escolares no llegaron a tiempo a las aulas al inicio de clases, ni siquiera en la primera semana ni al cumplirse el primer mes. A los 38 días del comienzo, cientos de escuelas y decenas de miles de estudiantes siguen esperando, como se infiere en un sondeo realizado los días 10 y 11 de marzo en 78 centros educativos distribuidos en 12 departamentos. 

Ante la falta de información oficial sobre el avance en la entrega en el territorio, Voz Pública consultó a 27 líderes y lideresas comunitarios, padres de familia, periodistas locales, exalcaldes, docentes, entre otros. A cada uno se le preguntó por las escuelas próximas a su residencia u otras que conocieran de primera mano, y si la entrega había transcurrido con normalidad.

Del total de escuelas consultadas, 48 (el 61%) no habían entregado los paquetes a los 16,457 alumnos matriculados. En 26 (el 33%) centros, donde estudian 5,162, los habían dado completos y las 4 (el 5%) restantes, incompletos. En estas estudian 813 jóvenes. Al momento del monitoreo, tres centros tenían los paquetes en las instalaciones y esperaban comenzar la entrega el viernes 14.

Los resultados permiten concluir que las afirmaciones del presidente y la ministra del ramo sobre la entrega oportuna, es decir, al inicio del año escolar o en los días siguientes, es falsa. Si se quiere interpretar como promesa, esta no se cumplió.

Aunque no era el objetivo inicial, la muestra está formada principalmente por centros escolares pequeños (31 de ellos tienen menos de 100 alumnos matriculados en 2026), ubicados en zonas rurales o en distritos alejados de las cabeceras. En cambio, cinco de los sondeados contaban con más de 1,000 estudiantes, de los que solo uno había entregado los materiales escolares.

El pequeño distrito de San Jorge, con nueve centros educativos, merece atención especial. Gracias a una líder comunitaria, que sondeó a familiares y a padres de estudiantes de ocho escuelas, se constató que solo el Centro Escolar Candelaria Emperatriz Moreno, con 32 estudiantes, había recibido los paquetes escolares. Los 1,736 estudiantes que asisten a las siete restantes seguían esperando en este territorio de San Miguel Oeste.

Al menos, una docena de los centros que sí entregaron los uniformes y zapatos enfrentaron problemas con las tallas recibidas. En el Centro Escolar Cantón Hacienda Vieja del distrito de San José las Flores hay siete estudiantes matriculados, entre parvularia (2), primer ciclo (2) y segundo ciclo (3). “A cuatro de ellos no les quedó el uniforme, los zapatos o no les entregaron el equipo tecnológico”, cuenta una madre de familia del distrito de Chalatenango Sur. En la escuela principal del lugar, homónima del distrito chalateco, al menos 40 de los 181 estudiantes matriculados tuvieron dificultades similares.

En el Complejo Educativo Ofelia Herrera, de la ciudad de San Miguel, los niños de primaria recibieron uniformes demasiado grandes, según una madre de familia que pidió mantener el anonimato. “Mi niño asiste al segundo grado y, tanto a él como a casi todos los demás, nos entregaron pantalones de la talla 14, demasiado grandes. Cuando reclamamos, nos los cambiaron por unos de talla 12, pero como todavía le quedaban grandes me tocó llevarlo al sastre para que se los arreglara”, contó.

El Centro Escolar Cantón Hacienda Nueva, en el distrito de Concepción Batres, es una de las 48 escuelas que no han recibido los paquetes. Para solucionar esta situación, las autoridades decidieron que los alumnos asistan a clase con ropa particular o con el uniforme del año anterior. “En la familia son seis los niños que van a la escuela con sus uniformes del año pasado. Pero a algunos ya le quedan pequeñas las camisas”, cuenta Juana, madre de dos niños y tía de otros que asisten a tercero, sexto y séptimo grado.

Más inconvenientes y retrasos que otros años
Los sindicalistas del sector educativo consultados denuncian que el atraso con las entregas es nacional, con municipios donde la mitad de los centros educativos no había recibido los paquetes.

El 10 de mayo, el Frente Magisterial Salvadoreño (FMS) publicó una lista de 41 centros educativos elaborada a partir de las denuncias de ciudadanos, que no habían recibido los paquetes. Las escuelas son distintas de las registradas por este medio. De hecho, una cantidad considerable de centros es de los departamentos de La Paz y Cuscatlán, que no se incluyeron en el sondeo.

Centros escolares que al 10 de mayo no habían recibido los paquetes escolares según el Frente Magisterial

Idalia Zúñiga, docente y secretaria general de esta organización, denuncia que los padres reciben el paquete escolar, pero si el par de zapatos o la camisa no les queda a sus hijos y la devuelven para que se la cambien por otra, no les entregan los demás productos. En consecuencia, los alumnos no pueden utilizar los útiles ni los libros en clase hasta que se les entregue el paquete completo.

“Es el año con más ineficiencia en la entrega de paquetes y castigando a los proveedores de paquetes escolares”, expresó en alusión a la marginación de sastres, zapateros y proveedores locales de útiles escolares.

El programa de paquetes escolares se implementó en 2010 e incluye una variedad de útiles escolares, dos uniformes y un par de zapatos que se distribuyen a 1.2 millones de estudiantes del sector público desde parvularia hasta bachillerato. Este año se incluyeron libros de texto y equipos como tablets y computadoras. Su objetivo es doble: apoyar a la economía familiar y la producción local, gracias a la contratación de miles de proveedores.

No obstante, en 2026, el Ministerio de Educación decidió comprar insumos como zapatos y útiles escolares a grandes empresas nacionales y extranjeras. El motivo esgrimido, eje central de esta verificación, era que de esta manera la entrega del paquete escolar completo se haría a tiempo.

Cuando se contrataba a proveedores locales, los sastres y zapateros iban a los centros asignados durante el periodo de la prematrícula para tomar las medidas a cada estudiante. De esta manera, se reducía el riesgo de quejas por los tamaños inadecuados. En cambio, en este 2026, el calzado quedó en manos de una empresa brasileña.

Para Francisco Zelada, representante del sindicato de maestros Simeduco, el retraso ha provocado que una parte de la población estudiantil comience sus clases tarde, así como un gasto imprevisto para aquellos padres que optaron por comprar el material escolar. Recuerda inconvenientes menos comunes en años anteriores como la entrega de uniformes que no se corresponden con las tallas de los alumnos. “Se está desperdiciando la experiencia que los equipos institucionales han adquirido en 15 años en estos procesos”, apuntó el sindicalista.

Desde Bases Magisteriales Salvadoreñas se subraya que el problema es nacional. En San Salvador y Cuscatlán, que son los distritos más avanzados, se había entregado el 80% de los paquetes. En cambio, en La Libertad, el porcentaje es del 40%, según estimaciones del sindicato. “El costo ha sido elevado para los directores y docentes citados a las dos y tres de la mañana para recibir los paquetes, pero les entregan zapatos y les deben uniformes”, afirmó el representante sindical en referencia a la burocracia existente.

A principios de año, Voz Pública desmintió el mensaje de que los proveedores locales habían sido beneficiados en 2026 como en el pasado. Este año, como se dijo, Educación optó por contratar a grandes empresas nacionales y extranjeras para suministrar los materiales: útiles, zapatos y uniformes escolares. Desde el inicio del programa en 2010 y hasta 2025, la mayor parte de las adjudicaciones para confeccionar estos materiales habían estado en manos de miles de micro y pequeños empresarios locales.

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