Este Gobierno no recibió “uno de los sistemas de salud más deficientes de América Latina”, como dijo Conan Castro

por Gabriela Castellón Fajardo/Javier Ramón

Voz Pública verificó lo expresado por el secretario jurídico de la Presidencia y encontró que la afirmación es falsa. Para ello, comparó algunos de los principales indicadores en materia de salud que el país tenía en 2019 con los del resto del continente. También se revisaron estudios comparativos de los sistemas sanitarios de la región. El salvadoreño está entre los mejores en el istmo centroamericano y en un nivel aceptable en el ámbito continental.

El secretario jurídico de la Presidencia, Conan Castro, criticó el sistema de salud que recibió la administración actual en la red social X. “¿Cuál fue el legado que nos dejaron? Uno de los sistemas de salud más deficientes de toda América Latina…”, se lee en una parte del texto sin aportar un solo dato que sustente esa afirmación.

Mensaje de Conan Castro en X.

Voz Pública revisó varios estudios comparativos de los sistemas de salud en Latinoamérica con estadísticas cercanas a 2019, el año en que entró la gestión actual. En el análisis se toma como referencia la información disponible de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al tratarse de la principal entidad en materia sanitaria en las Américas, así como el estudio En el camino a la salud universal: Diez años de reforma del sistema de salud en El Salvador

En conclusión, el sistema de salud salvadoreño, con sus innegables carencias y retos que atender, no aparece entre los más deficientes en los estudios consultados, como dijo el funcionario. Lejos de eso, en indicadores como la mortalidad infantil y materna, cantidad de médicos y enfermeros por habitante, por citar algunos, aparece como el mejor de la región centroamericana por detrás de Costa Rica. En el ámbito continental se sitúa arriba del promedio en varios de ellos. Por consiguiente, la afirmación entra en la categoría de falsa.

Sistema en 2019
Para esta verificación se toman en cuenta indicadores de salud que los especialistas han utilizado en los estudios revisados y que están disponibles en el Portal de indicadores básicos de la OPS. El Salvador tenía una tasa de mortalidad infantil de 9.3 muertes por 1,000 nacidos vivos en 2019. Solo Costa Rica (8.3) registró un valor menor en Centroamérica. Es, también, inferior al promedio en las Américas (10.5) y de la zona andina (13.5).

La reducción de la mortalidad materna también se aprecia en el comparativo. Con 28.6 muertes maternas por cada 100,000 nacidos vivos (2018), se ubica el mejor de la región detrás de Costa Rica (14.6) y uno de los mejores del continente. Ese año, en Las Américas, el promedio fue 43.5. Relacionado con eso, el 99.6% de los partos se atendió por personal especializado, el porcentaje más alto en la región y también en el top del continente.

El personal médico es otro indicador a tomar en cuenta en un sistema de salud. En el país había 12.4 médicos y 18.8 enfermeros por cada 10,000 habitantes en 2019, cantidades que lo ubicaban después de Costa Rica y Panamá en la región, y abajo del promedio en el continente. Curiosamente, Chile, que goza de uno de los mejores sistemas de salud del continente, tenía 10.3 médicos por cada 10,000 personas para ese año. En Cuba, un sistema reconocido internacionalmente, había 85.9, la proporción más alta de las Américas.

En cuanto a camas hospitalarias, el país tenía 1.1 por cada 1,000 salvadoreños, una cifra invariable desde 2016 hasta 2020 cuando subió a 1.2 por los esfuerzos en la pandemia. El Salvador se ubicó solo por debajo de Panamá (1.5) y empatado con Costa Rica (1.1) en Centroamérica. En las Américas, la cantidad de camas es el doble (2.2) si bien países como México tenía 1.0.

La inversión en salud, en concreto, el gasto público en ese rubro en proporción al PIB es otro factor a tener en cuenta. Para El Salvador, la inversión fue 4.7% del PIB en 2019 y se ubicó en una zona intermedia en la región, abajo de Panamá (4.8), Costa Rica (5.2) y Nicaragua (5.3). En cualquier caso, el gasto está arriba de otros más desarrollados como México (2.7) y Brasil (3.9), por encima del promedio de los países andinos (4.0%), si bien inferior al de las Américas (5.6).

Para la cobertura de vacunación se utilizó plataforma de la OPS que también brinda información comparativa de los países de las Américas. En 2019 se registró un 81% de cobertura promedio de las 12 vacunas de inmunización infantil. La proporción de población atendida era la más baja de Centroamérica y por debajo del promedio del continente. Hasta mediados de la década pasada, la cobertura estaba arriba del 90% cada año, pero se observa una caída sostenida del indicador desde 2017. Esa reducción se agudizó aún más en la pandemia y, para 2022, no se había recuperado. 

Reforma de salud
A mediados de 2019, la OPS presentó el estudio En el camino a la salud universal: Diez años de reforma del sistema de salud en El Salvador, una evaluación de la apuesta principal de los gobiernos del FMLN en materia sanitaria. “La mortalidad infantil se ha reducido 28,2%, la mortalidad materna ha disminuido 45,6% y la esperanza de vida ha aumentado 3.5%…”, se lee en el documento. Además, se destaca el incremento del 135% del uso de los servicios preventivos en ese periodo gracias al modelo de atención familiar y comunitario implementado con equipos de personal de salud, conocidos como ECOS, que abarcó el 71% de los municipios más pobres. 

Con la eliminación del pago directo por el uso de los servicios y la regulación en el precio de los medicamentos, que supuso una caída del 35.9% en el IPC de esos productos regulados, según el estudio, se mejoró el acceso a la salud especialmente de los más vulnerables.

No obstante, también recuerda que los equipos comunitarios, los ECOS, la cara más visible de la reforma, apenas alcanzaron a cubrir al 22.19% de la población. “La consolidación de la red de servicios ha sido limitada y lenta, tal y como evidencia el déficit en la expansión de cobertura de los ECOS y la disponibilidad de recursos humanos. Esto se traduce en un aumento de los hogares que reportan barreras de acceso relacionadas con la falta de atención, los recursos humanos y los medicamentos. Además, aunque la capacidad resolutiva del primer nivel de atención ha mejorado, la calidad sigue siendo una preocupación dentro del SNS (Sistema Nacional de Salud)”, reza el informe.

Para Milton Brizuela, expresidente del Colegio Médico, en el país “el sistema de salud siempre ha sido deficiente”. “Se había tenido ciertos avances en el tema de cobertura con lo que se implementó con los ECOS. Pero la propaganda sólo se enfoca en los hospitales y estos no son el sistema de salud (no todo)”, dijo en alusión al Gobierno actual. Lamentó que la gestión actual tenga en reserva información que serviría para comparar indicadores y conocer la situación real del sistema de salud.

Estudios comparativos
En la segunda mitad de 2018, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó el estudio Mejor gasto para mejores vidas. Cómo América Latina puede hacer más con menos, el primer estudio que evalúa la eficacia de los sistemas de salud y los compara entre sí.

El estudio analiza el desempeño de 71 países en materia de salud y toma en cuenta inversiones del sector público y privado, y variables medibles como esperanza de vida al nacer, tasas de vacunación, atención en el parto, entre otros, con información hasta 2016.

De los 27 países latinoamericanos y caribeños, Chile fue el mejor y quedó ubicado en la octava posición general. Costa Rica (32) y Cuba (32) completaron el podio de la región. El Salvador (44 en el listado general) quedó en séptimo lugar de los países latinoamericanos por delante de otros como Argentina (45), Colombia (48) o México (50). Bolivia y Guatemala, en cambio, fueron los peor evaluados del continente.  

Más reciente es el Estudio comparativo de los sistemas de salud en América Latina de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), un análisis de los resultados obtenidos en cada país para mejorar la salud de sus poblaciones. 

El índice de cobertura de los servicios sanitarios incluye lo relacionado con la salud reproductiva, materna, neonatal, enfermedades infecciosas y no transmisibles, entre otros. El 2017 es el último año disponible. De la lista de 19 países, encabezada por Cuba (83) y Uruguay (80), El Salvador (76) se ubica en mitad de la tabla con el mismo valor que otros como Colombia y Argentina.

En cuanto al índice de acceso y calidad de atención, con data de 2016, El Salvador aparece en el puesto 11 con 63 puntos, arriba de Ecuador (62) y abajo de Perú y Brasil (64). Esta información se retoma de un estudio más amplio entre 195 países, donde Islandia y Noruega alcanzaron los valores más altos (97), y Somalia (19), el más bajo. Por tanto, el valor promedio de 64 para los países latinoamericanos se considera relativamente alto. Por cierto, este estudio también retoma el índice de eficiencia elaborado por el BID donde El Salvador aparece ubicado por encima de la media, superando a países más desarrollados.

El sistema de salud salvadoreño no es uno de los más deficientes del continente como indicó el funcionario sin aportar prueba alguna. Lejos de eso, aparece como uno de los mejores de la región después del costarricense y a la par del panameño. En el continente aparece en algunos de los principales indicadores en un nivel intermedio, alejado de los peor ubicados.

Fuentes:
. Conan Castro, secretario jurídico de la Presidencia
. Estudio comparativo de los sistemas de salud en América Latina (CISS, marzo 2022)
. Panorama de la Salud: Latinoamérica y El Caribe 2020 (BM/OCDE, 2020)
. “En el camino a la salud universal: Diez años de reforma del Sistema de Salud en El  Salvador”, OPS/OMS 2019
. Milton Brizuela, expresidente del Colegio Médico de El Salvador.
. Mejor gasto para mejores vidas (BID, 2018)

Para la búsqueda de información en la OPS, se utilizaron estas dos plataformas:
https://opendata.paho.org/es/indicadores-basicos/tablero-de-los-indicadores-basicos
https://ais.paho.org/imm/IM_JRF_COVERAGE.asp

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