Este año no se construirá el nuevo hospital Rosales

por W. Monterrosa/G Rivera/J. Ramón

El 1 de febrero, el presidente Nayib Bukele anunció la construcción del hospital Rosales para este año con una inversión de 35 millones. Esa información es engañosa. No se levantará en 2022 ni probablemente se invierta ese monto.

“Para mencionar algunas (obras), este año se construirá el hospital Rosales por un monto de 35 millones de dólares”, afirmó Bukele durante el anuncio de un paquete de inversión pública que contempla 1,510 millones de dólares en 2022.

Contrario a lo que afirma el mandatario, este año no se construirán las nuevas instalaciones del centenario hospital. Probablemente, ni siquiera comenzarán las obras de alguno de los tres edificios que son parte del plan de modernización, que es a lo que se pudo referir el presidente en ese discurso pronunciado el 1 de febrero.

La razón es simple: en los dos años y nueve meses de gestión, el Ministerio de Salud no ha sido capaz de escoger una empresa encargada de hacer el diseño de alguno de los edificios que sustentan el proyecto del nuevo Rosales.

El 8 de febrero, una semana después del anuncio del presidente, Salud decidió anular la licitación para el diseño y la construcción del edificio de la consulta externa y el hospital de día, a levantarse en el predio donde funcionaba el exhospital de Maternidad. Era el único de los tres edificios que estaba en un proceso de contratación pública de la empresa encargada de hacer el diseño y la obra física.

La licitación se había lanzado un año antes, el 26 de febrero de 2021. Después de un largo proceso de enmiendas y aclaraciones a las empresas interesadas, cuatro llegaron a finales de año con opciones de ser contratadas. Salud, sin embargo, optó por suspender el proceso y no seleccionar a ninguna. Sin dar mayor explicación.

Predio del exhospital de Maternidad, utilizado como parqueo, donde se levantará uno de los edificios del nuevo Rosales.

En su resolución anunció, además, que la Dirección de Obras Municipales (DOM), una institución nueva en el organigrama del Gobierno, se convierte en coejecutora del proyecto hospitalario. Al suspender el proceso anterior, ambas instituciones tendrán que volver a lanzar una nueva licitación.

Cuatro arquitectos consultados coinciden en que el lanzamiento de un nuevo proceso de licitación y la posterior selección de la empresa se llevará varios meses. Otros tantos más requerirá elaborar el diseño de ese edificio, como paso previo al inicio de la obra física. Por citar algunos ejemplos, el diseño del Hospital El Salvador estaba previsto para cinco meses y se extendió a un año. En el caso del hospital de la zona norte, que está en ejecución, el diseño está programado para 11 meses. O, sin ir más lejos, el tiempo estimado para elaborar el diseño de la consulta externa y el hospital de día en la licitación pública que se anuló era de ocho meses.

«Son proyectos grandes y complejos. Lo que se pudiera ahorrar en el tiempo del diseño podría ser si hubiera traslape de la fase de diseño y la de construcción. No tienes que tener diseñado todo para empezar algunas fases previas de construcción», afirma un arquitecto que conoce el área de salud.

El ministro de Salud, Francisco Alabí, en una entrevista en la Radio Club 92.5, minimizó el efecto del retraso que pueda haber por la suspensión de la licitación pública. «El proceso de contratación es una parte de todo este gran plan maestro. No quiere decir que porque el proceso de contratación se ha retrasado que el resto de todo el proyecto se haya detenido», afirmó.

En las circunstancias actuales, a falta de conocer el proceso de licitación que seguirá la DOM, el proceso de modernización del hospital Rosales vuelve a estancarse. Ninguno de los tres edificios a construir se encuentra actualmente en un proceso de licitación pública con vistas a elegir a las empresas encargadas de construirlos.

Además, surgen algunas dudas del papel que tendrá la DOM y las razones por las que una institución nueva, encargada a priori de obras menores en los municipios, trabajará con Salud en el proyecto del nuevo Rosales. «La Ley de Simplificación de Adquisiciones Municipales, por la que se rige esa Dirección, le faculta a que no se apeguen a la LACAP. No omite el proceso de licitación, pero lo hace más corto», dice uno de los arquitectos sobre uno de los motivos que pudo hacer llevado a incluir a esa entidad de obras municipal. Hay que recordar que la ley de simplificación es un nuevo régimen para contratar servicios y obras para las alcaldías, menos rigurosa que la ley de adquisiciones LACAP.

Días atrás se consultó en tres ocasiones a Katherine Huezo, de la Secretaría de Comunicaciones de Casa Presidencial, para ahondar en el proceso de licitación del hospital Rosales, pero no respondió los mensajes.

Lejos de invertir 35 millones
La construcción del nuevo Rosales tiene un financiamiento de 72.6 millones que son parte de un préstamo del BID aprobado a mediados de 2018. Incluye diseño, construcción, equipamiento y recurso humano adicional para las nuevas áreas. De ese monto, un total de 29,7 millones está destinado al edificio de la consulta externa y el hospital de día.

Por tanto, no solo no se construirá el hospital Rosales (el primer edificio) este año, también es improbable que se inviertan esos 35 millones mencionados en el discurso del 1 de febrero pasado.

Los ejes principales del plan de modernización del Rosales son esos tres edificios y todos, como se dijo, se encuentran en los procesos administrativos previos a una licitación. En esas instancias, la inversión es mínima. Incluso lo es durante la elaboración del diseño, un proceso bastante menos costoso que la obra física. Por tanto, ejecutar el monto mencionado es difícil en este 2022.

De hecho, el propio presupuesto del Ministerio de Salud registra una partida de 26.5 millones para el fortalecimiento de la red hospitalaria del Programa Integrado de Salud II (Prides II) para 2022. Ocho millones y medio menos de lo que dijo el presidente. De ese dinero, una buena parte corresponde al hospital de la zona norte que se financia con la misma fuente y no al Rosales. La razón es que el proceso de diseño está avanzado y se estima que la obra física inicie a mediados de año.

En conclusión
La afirmación del presidente de la República de que este año se construirá el hospital Rosales con una inversión de 35 millones es engañosa. No solo no se construirá si no que muy probablemente este año no se inicie la construcción de alguno de los tres edificios del plan de modernización del hospital. El proyecto que estaba más avanzado en procesos administrativos, el de la construcción de la consulta externa y el hospital de día, como se dijo, terminó por anularse.

Muy probablemente tampoco se invierta esa cantidad de millones. Primero, ni siquiera está presupuestada. Segundo, la mayor parte del monto programado (de los fondos BID) va a ir al hospital de la zona norte de San Salvador. El Rosales recibirá una mínima parte de inversión hasta que empiece la obra física, algo que muy posiblemente será a partir de 2023, según los cronogramas que estima el Ministerio de Salud y que compartió vía la Oficina de Información y Respuesta (OIR).

En 2021, hasta noviembre, Salud solo había invertido 5.8 millones de los 41.5 programados en el programa Prides II, con el que se financian los hospitales Rosales y el que se construye en la zona norte, además de varias unidades de salud. El monto representa un 14% de lo previsto, es decir, un dólar de cada seis o siete presupuestados.

Icefi: Hay baja ejecución de inversión en este Gobierno
Jonathan Menkos, director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), valora que se reconozca a la inversión pública como una variable que dinamiza la economía en alusión al anuncio del presidente del pasado 1 de febrero. Sin embargo, alerta de la capacidad de ejecución que el Ejecutivo pueda tener.

“Por ejemplo, los datos preliminares de 2021 indican que la ejecución de la inversión del Gobierno central fue solo del 60% una de las más bajas en la última década, cuando en promedio había sido del 80%”, dijo el especialista.

Cita el préstamo para el hospital Rosales (el mencionado del BID) como un ejemplo de fondos aprobados desde 2018 y que no se han ejecutado. “La ciudadanía debe exigir que se explique el porqué del retraso”, concluye.

El Programa Anual de Inversión Pública de 2021 registra una inversión de 654.59 millones al mes de noviembre. Su grado de ejecución es apenas un 47%, es decir, de cada dos dólares presupuestados para gastar el año pasado solo se ha invertido uno. En ese programa, además de las instituciones del gobierno central, se incluyen autónomas y otras.

Fuentes

  • Para la elaboración de esta nota se tomaron en cuenta tres solicitudes de información de la oficina del Ministerio de Salud recibidas en los últimos ocho meses.
  • Se consultaron los reportes del Ministerio de Hacienda sobre inversión pública y el Programa Anual de Inversión Pública de 2021.
  • Se habló con dos economistas.
  • Se consultó a cuatro arquitectos sobre tiempos y costos estimados en los distintos procesos.
  • Se revisaron los procesos de licitación publicados en la web de Salud que son parte del programa Prides II y que se financian con los fondos del BID.
En el minuto 4.30, el mandatario se refiere brevemente a la inversión en el hospital Rosales.

podría gustarte