Varias decenas de perfiles en Facebook atribuyen al religioso Juan Vicente Chopin una frase que nunca dijo: que se sentía más seguro con los pandilleros que con Bukele. El mismo mensaje también le atribuye haber dicho que la mayoría de los encerrados en el CECOT son inocentes y que no se respetan los derechos humanos de los pandilleros. Voz Pública revisó el pódcast donde supuestamente lo dijo y confirmó que esas afirmaciones son falsas. Pese a ello, miles de personas creyeron las desinformaciones y reaccionaron pidiendo que lo enviaran al megapenal.
Decenas de perfiles en Facebook compartieron, entre el 20 y el 22 de junio, un mensaje atribuido al sacerdote Juan Vicente Chopin con el titular «Me sentía más seguro con los pandilleros que con el dictador (de) Bukele». En la parte superior del arte aparece el rostro del religioso en primer plano y, en la parte inferior, una imagen suya a cuerpo entero a un lado e imágenes de pandilleros al otro.
Con escasos cambios, las cuentas comparten el mismo texto, en el que se destacan afirmaciones como que la mayoría de los encerrados en el CECOT son inocentes, que no se respetan los derechos humanos de los pandilleros, y que Chopin llama dictador a Bukele por ejercer justicia. Esto surge en reacción a unas declaraciones del religioso en el programa español Carne Cruda y su pódcast «Santa Marta, la grieta en el poder de Bukele», sobre la comunidad de resistencia social y memoria histórica Santa Marta, en el departamento de Cabañas.
Voz Pública revisó las apariciones del teólogo en el documento, de 46 minutos de duración y no encontró las frases que estas cuentas le atribuyen y tratan de viralizar. En consecuencia, las afirmaciones son falsas.
También se revisó una entrevista que el sacerdote dio el 8 de junio en el espacio Encuentro con Julio Villagrán. Tampoco ahí abordó esa temática.

¿Qué dijo realmente?
El sacerdote no menciona el CECOT ni que los pandilleros encerrados son inocentes. Al contrario: dice que le parecen bien las capturas. Tampoco habla de los derechos humanos de los pandilleros; lo que sí critica son las detenciones arbitrarias de defensores de derechos humanos y de voces críticas al gobierno. Sí llama a Bukele «el primer dictador de la era digital en El Salvador», pero no por hacer justicia, como afirman las publicaciones, sino por la forma en que ejerce el poder y por querer borrar la memoria histórica.
Chopin aparece en la parte final del pódcast mencionado, a partir del minuto 33, en dos intervenciones separadas por la participación de otro invitado, Omar Serrano, vicerrector de proyección social de la UCA.
Desde el programa Carne Cruda, la periodista Andrea Olea recuerda que el padre Chopin «no dijo nada ni remotamente parecido» a lo que se menciona en las cuentas de Facebook.
Sin respuesta
Voz Pública buscó la reacción del sacerdote a través de una persona cercana, quien indicó que no está dando entrevistas. También se contactó a los usuarios Erick Guzmán SV y Pelón Sánchez -entre ambas publicaciones superaron las 11,000 reacciones, los 10,000 comentarios y las 400 veces compartidas- y al perfil Periódico Valores Cristianos, también responsable de difundir el contenido falso. Ninguno respondió.
El texto que se repite en casi todas las publicaciones no cita fecha ni evento que respalde las frases atribuidas al sacerdote. Usa expresiones vagas como «muchos mencionan» para sugerir, sin pruebas, que «este sacerdote debe algo». Incluso repite el mismo error de escritura en el titular («de»), una pista de que todas las cuentas copiaron el mismo texto original.
Miles creyeron el mensaje
Voz Pública revisó los primeros 50 comentarios de las tres cuentas con más reacciones. Todos, salvo cuatro o cinco que pueden considerarse neutros, creyeron el mensaje y reaccionaron en consecuencia. La mayoría pidió que enviaran al sacerdote al CECOT y otros lo vincularon con las pandillas.
En la publicación de Erick Guzmán SV, que acumuló más de 8,000 comentarios, uno de los más respaldados -con más de 700 reacciones de aprobación- decía: «Al Cecot para que no pierda esa paz». Otro, con 350 aprobaciones, sugería que el sacerdote recibía «su tajadita de las extorsiones».
