Ernesto Castro volvió a referirse al tema de la austeridad en los últimos días con datos que mostraban la reducción del presupuesto, salarios y plazas en sus cinco años de gestión. Su mensaje es engañoso. Compara años de periodos legislativos con una cantidad de legisladores diferente. La baja de los escaños de 84 a 60 y no una política de ahorro es la principal razón de la caída en las variables mencionadas. Prueba de ello, es que el monto presupuestario ejecutado en 2021 es similar al de los periodos 2022 y 2023. Algo similar ocurre con el dinero destinado a las remuneraciones.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, en una entrevista en el oficialista Diario El Salvador, destacó la austeridad presupuestaria en el primer órgano del Estado. «Castro explicó que anteriormente se pagaban alrededor de 1,000 plazas “que eran favores políticos, amigos y plazas fantasmas de gente que cobraba y no llegaba a trabajar”. El parlamentario afirmó que actualmente la Asamblea percibe $11.3 millones menos en su presupuesto anual que en períodos anteriores (…)», indicó el medio en la versión digital.

El diputado de Nuevas Ideas se había referido al mismo asunto en un tuit el 18 de diciembre cuando se aprobó el presupuesto general para 2026. “Los fondos de este Órgano de Estado (…) implican una disminución de $11.3 millones con respecto a los de 2021. Además, hay una reducción de más de $18 millones en salarios, y nos mantenemos con más de mil plazas menos de las que teníamos en 2021”, decía una parte del contenido.
Voz Pública encontró afirmaciones engañosas en los dos mensajes. Para este ejercicio, se revisaron los documentos de los presupuestos aprobados, modificados y ejecutados disponibles en el portal de transparencia fiscal del Ministerio de Hacienda y el de transparencia de la Asamblea Legislativa. En general, a la información le falta contexto y se omiten aspectos relevantes como, por ejemplo, que se comparan dos periodos legislativos con distinto número de diputados. Esto último explica en gran medida la austeridad que menciona el diputado.
El presupuesto de los dos últimos años (2025 y 2026) corresponde al de una Asamblea de 60 diputados por los 84 legisladores de las anteriores. En gran medida, la reducción del presupuesto, remuneraciones y plazas obedece a la menor cantidad de legisladores y los gastos derivados de ello, y no a un plan de austeridad como tal.
Disminución de $11.3 millones en presupuesto (2025) con respecto a 2021.
La cifra de $11.3 millones mencionada por el diputado es correcta si se toma en cuenta el monto del presupuesto aprobado e incluso es mayor si se hace con el ejecutado, que mide realmente el dinero gastado (gráfica).
Al comparar con el año 2021, Castro quiere hacer creer que la reducción ha sido en su gestión como presidente -2021 a 2025- lo cual no es cierto. El monto ejecutado en los años 2022 y 2023 es mayor que en 2021, el último año en que el presupuesto lo aprobó la legislatura anterior. La austeridad de la que viene hablando desde el primer día en la Asamblea no se refleja en las estadísticas oficiales. Estos tres años son comparables porque mantienen la estructura de 84 diputados.
En los primeros días de mayo de 2021, Castro se comprometió con una serie de medidas para ahorrar $7 millones en bienes que eran totalmente prescindibles como teléfonos, vehículos de lujo y bonos. Más allá de si cumplió o no con ese compromiso, lo cierto es que la Asamblea Legislativa gastó más en los años siguientes que en el propio 2021.
Por tanto, el “ahorro” realmente no tocó la puerta de la Asamblea hasta 2024 cuando la cantidad de diputados se redujo de 84 a 60 a partir del 1 de mayo. En gran medida, se explica por la salida de casi una tercera parte de diputados y personal a cargo.

Hay una reducción de $18 millones en salarios.
Las remuneraciones se redujeron levemente en la primera legislatura de Castro. Del gasto de $50 millones en 2021 se pasó a $48.3 millones dos años después. Cuando la Asamblea redujo el número de diputados y la gente a su cargo, disminuyó en mayor proporción el pago en salarios.
La gráfica relacionada con el gasto de remuneraciones no refleja la reducción de $18 millones en el rubro salarial que mencionó el diputado Castro. En cualquier caso, hay una disminución de $13.3 millones entre 2021 y 2025, pero no obedece, como ya se dijo, a una política de austeridad sino más bien a la reducción de legisladores a partir de 2024.
El asunto de los salarios va ligado al de las plazas. En la primera legislatura se redujeron 380, una cantidad significativa aunque alejada de las 1,000 que Castro se comprometió a eliminar desde los primeros días. En cualquier caso, si realmente el diputado eliminó las 1,019 plazas fantasmas al inicio de su gestión, se contrató a otro personal porque la diferencia de empleados entre 2021 y 2023 es bastante menor.
1,000 plazas menos con respecto a 2021.
Al revisar el presupuesto se observa una reducción de 1,025 plazas entre 2021 y 2025. Ahora bien, entre 600 y 650 se eliminaron en el propio 2025, el primer año con un presupuesto confeccionado para 60 diputados en lugar de 84. En general, las plazas eran de legisladores propietarios y suplentes, personal asignado y otros. Las restantes se eliminaron del presupuesto en 2022, el primero con Ernesto Castro al frente de la Asamblea. En los dos años siguientes, se mantuvieron igual. De hecho, en 2024 se incrementó en casi un millón la asignación de salarios a pesar de tener menos vacantes.
La reducción de escaños en la Asamblea Legislativa se vendió como una medida de ahorro desde el oficialismo aunque, en realidad, las disposiciones buscan un beneficio político electoral. Informes de organizaciones como Acción Ciudadana advertían que esa medida y el cambio de la fórmula electoral representarían mayores dificultades para los partidos pequeños de lograr escaños y una concentración de poder del partido mayoritario, como finalmente ocurrió.
Al presidente Castro se le han verificado otras afirmaciones en el pasado. En septiembre de 2024 dijo que la información disponible en el sitio web de la Asamblea Legislativa cumplía con lo que establecía la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) en relación con los datos de 1,587 plazas por contrato. En realidad, no era cierto. La institución que él preside no había publicado nada sobre ellas en clara violación a la mencionada normativa.
Este medio envió unas preguntas al presidente Castro a través del área de comunicaciones de la Asamblea Legislativa, pero a la hora de la publicación no se había recibido respuesta.

Más gasto en comunicaciones
Aunque no hace referencia el presidente de la Asamblea, el monto destinado al área de comunicaciones es otro indicador para medir la austeridad. La Asamblea Legislativa contempla un gasto de $4.6 millones ($4,624,660) para el área de comunicaciones en 2026 lo que representa el 9.8% del presupuesto asignado de $47 millones (46,996,257), prácticamente uno de cada diez dólares. Con relación al año anterior significa un incremento de $551,650 y 1.2 puntos porcentuales del presupuesto general. En 2025, el recurso asignado fue $4.1 millones ($4,073,010).
En 2021, el monto ascendió a $7.1 millones ($7,118,170) y significó el 12.2% del presupuesto de $58.3 millones ($58,300,000). Al año siguiente, ya con Castro en la presidencia legislativa, se elevó a $7.4 millones ($7,428,875), el 12.9% de los $57.6 millones ($57,600,000) presupuestados. La partida de comunicaciones se redujo de manera sustancial al año siguiente hasta los $4.2 millones ($4.225,555), el 7.3% del presupuesto aprobado en 2023, y se mantuvo prácticamente igual al año siguiente $4,241,640 con una Asamblea que operó los últimos ocho meses con 60 diputados.
