El Ministerio de Educación contrató a una empresa extranjera para la confección del calzado escolar cuando antes repartía el negocio entre 200 micro y pequeñas empresas. Además, importó uno de los dos uniformes escolares cuando en los últimos 15 años su confección se había entregado a unos 2,300 proveedores, microempresarios en su gran mayoría. El otro es la segunda vestimenta que las autoridades no entregaron a los alumnos el año pasado, dicen fuentes consultadas. En el caso de los útiles, lo adjudicó a cinco empresas nacionales aunque dos recibieron un poco más de nueve de los $10 millones asignados. Hasta el año pasado, se dividía entre 340 empresas de todo el país. En una entrevista reciente, la ministra Trigueros insistió en que a los productores nacionales se les ha comprado lo mismo que otros años, lo cual es falso. Lejos de eso, se les ha sacado del negocio en rubros como útiles y calzado.
La ministra de Educación, Ciencia y Tecnología (Mineducyt), Karla Trigueros, llegó el 21 de enero al espacio Frente a Frente de TCS para presentar el contenido de los paquetes escolares del presente año lectivo y de paso desvirtuar las críticas por los cambios en la adquisición de los útiles escolares, uniformes y zapatos para este año lectivo.
Hasta en cuatro ocasiones en 10 minutos de entrevista sentó posición con frases sobre el paquete escolar como “a los productores salvadoreños se les ha comprado exactamente lo mismo que se había comprado los años anteriores…” (29:00), “al proveedor salvadoreño se le ha comprado, desmentimos por completo eso (que no)” (33.30), “no se les ha dejado de comprar a todos los productores nacionales lo que se les compraba… zapatos, uniformes se les ha comprado” (38.30) y, finalmente, “a todos los productores nacionales que siempre lo han hecho los volvimos a tomar en cuenta y están dentro de esta caja” (39.50)”.
Sin embargo, las afirmaciones de la ministra de Educación son falsas. Las pequeñas empresas, que habían sido los principales proveedores de útiles, zapatos y uniformes escolares, quedaron excluidas en gran medida del programa este año. Aquellas que confeccionan uniformes, en el caso de que Educación les permita continuar, su negocio se va a ver mermado por las compras en el exterior.

Para verificar esta información, Voz Pública tomó en cuenta las dos licitaciones de útiles escolares y zapatos que el Ministerio de Educación adjudicó a finales del año pasado, revisó informes y publicaciones oficiales, consultó a dos directores, proveedores de uniformes y padres de familia, así como a una fuente del Mined.
El programa de paquetes escolares se implementó en 2010 e incluye una variedad de útiles escolares, dos uniformes y un par de zapatos que se distribuyen a 1.2 millones de estudiantes del sector público desde parvularia hasta bachillerato.
En esencia, su objetivo es doble: apoyar a la economía de las familias y la producción local, gracias a la contratación de miles de proveedores. Como ejemplo, en 2018, según el censo de empresas de Educación, había 2,338 dedicadas a la confección de uniformes, 199 a la elaboración del calzado y 340 para surtir los útiles escolares. A su vez, estas subcontrataban a otros trabajadores varios meses al año. Los empleos generados ese año se estimaron en 35,200. Ese año es el más cercano al que se tuvo acceso al desglose de empresas y empleos. En general, las cifras se mantienen en los años siguientes en la medida que la población estudiantil no presentaba cambios sustanciales.
Juan es un sastre de Nahuizalco, distrito y cabecera municipal de Sonsonate Norte. Se dedica a la confección de uniformes desde hace 15 años cuando comenzó el programa social. En 2025, Educación le asignó la confección de cerca de 2,000 uniformes y empleó a siete trabajadores durante varios meses para salir a tiempo con las dos vestimentas.
Negocio en pocas manos
Con el giro en las contrataciones dado por Educación, los proveedores de zapatos y útiles escolares se cuentan, literalmente, con los dedos de una mano.

Educación contrató a la empresa brasileña Calçados Beira Río, S.A para la confección del calzado escolar el 27 de noviembre de 2025. El monto asignado es $16,682,760 y la empresa se escogió por una contratación directa de urgencia. La información, publicada por Diario El Mundo, incluye la imagen del portal de compras públicas, Comprasal, con los detalles mencionados.
El gasto es similar a los $16,505,378 invertidos en 2018 para la confección del calzado escolar para 1.2 millones de estudiantes. En ese entonces, se contrataron a 199 proveedores: una mediana empresa, 24 pequeñas empresas y 174 microempresas.

Una semana antes, el 18 de noviembre de 2025, Educación resolvió adjudicar el rubro de los útiles escolares a cinco empresas, varias de reconocida trayectoria en el ámbito de las librerías y papelerías. Industrias Facela se llevó más de la mitad del pastel, algo más de $5.6 millones del total de $10.1 millones contratados. Al Grupo D’QUISA S.A. de C.V. le adjudicaron $3.4 millones, de acuerdo con un reportaje del medio digital GatoEncerrado. Si se toma la referencia de 2018, entonces se contrataron a 319 microempresas y 21 pequeñas empresas.
Una adjudicación opaca
El lunes 19 de enero por la noche arribó al país un vuelo con 345,000 uniformes escolares que fue recibido por la ministra de Educación. Se desconoce qué proceso de adjudicación se siguió para esta compra y a qué empresa o empresas le adjudicaron la confección de la vestimenta.
¿Qué es lo que se sabe? De las entrevistas a proveedores, un par de directores, personal del ministerio y padres de familia se conoció que el segundo uniforme del año pasado se entregó a las escuelas hasta octubre, al final del año lectivo. El motivo es que Ministerio de Educación había entregado la tela para su confección con tres meses o más de atraso. El uniforme ya no lo repartieron a los alumnos y, en enero, Educación ordenó retirarlo de las escuelas para incluirlo en el paquete escolar de 2026. Este año, Educación va a incluir las dos vestimentas juntas cuando antes una se entregaba a inicios de año y la otra a partir de julio.
Por tanto, uno de los dos uniformes del paquete escolar de este año corresponde al segundo no entregado a los estudiantes en 2025. El otro se infiere que se ha confeccionado en el exterior como los zapatos, adjudicados a una firma brasileña.
Proveedores de Sonsonate, Ahuachapán y Morazán, así como directores, confirman que el segundo uniforme entregado en octubre, hace cuatro meses, aún no ha sido cancelado por Educación. Juan, el proveedor de Nahuizalco, se vio obligado a solicitar un préstamo en la banca pública para pagar los salarios a los trabajadores que empleó para su confección y cumplir con el tiempo de 60 días establecido para entregar los uniformes.
En su memoria de labores 2024-25, las autoridades reconocen que uno de los propósitos del programa es promover la economía local a través de las compras a micro y pequeñas empresas que confeccionan uniformes y calzado. Sin embargo, la realidad es otra distinta como se ha descrito en los párrafos anteriores.

Voz Pública solicitó ayer una reacción a la ministra de Educación a través del secretario de prensa de la Presidencia, Ernesto Sanabria, pero no atendió la solicitud.
