Metodología

En Voz Pública verificamos el discurso público, la información viral y los planes y promesas. Nuestro trabajo de verificación se basa en un método riguroso. La información se presenta de manera clara y sencilla, adaptada a los distintos formatos de las redes sociales, para que llegue al mayor público posible y de la mejor manera.


Voz Pública verifica las afirmaciones de políticos, funcionarios, empresarios, profesionales en general, líderes de opinión e instituciones, sin sesgo alguno por su orientación ideológica o partidaria.

Entre las afirmaciones identificadas en un monitoreo previo, escogemos aquellas que consideramos relevantes para la sociedad desde un criterio periodístico. Se valora el impacto de la declaración y de su autor, así como si es verificable con datos o información documental.

La publicación del verificado se enriquece con información de contexto que ayuda al lector a comprender mejor el asunto en cuestión. Se complementa también con verificaciones anteriores relacionadas con el autor o los temas abordados.

Para este trabajo se siguen los siguientes pasos:

Se identifica el contenido de un tema que Voz Pública considera de interés público y que sea factible de contrastar. Se excluyen los comentarios u opiniones, así como las promesas de carácter político en el marco de una campaña electoral.

Para ser objeto de verificación, la información debe cumplir alguno de los siguientes criterios:

  • Viralización o amplia difusión en redes sociales u otras plataformas. En este caso se mide por el impacto según la cantidad de likes, comentarios y veces que el contenido ha sido compartido.
  • Relevancia o trascendencia del tema en cuestión.
  • Efectos o consecuencias que la información tenga o pueda llegar a tener para la ciudadanía.

Seleccionada la información, se consulta a la persona o institución que la difundió para conocer su origen y otros detalles que ayuden al proceso de verificación. Más allá de si hay o no respuesta, el chequeo también se apoya en distintas fuentes documentales y entrevistas con especialistas.

Si durante el proceso el protagonista rectifica o matiza la información, esto se consigna en la publicación. Si lo hace después de publicada la nota, la aclaración se añade en la parte inferior de esta.

Las fuentes primarias son fundamentales para el ejercicio de contraste de la información a verificar. Las personas y documentos consultados en el proceso se incluyen en la nota con una breve descripción que permita identificarlos. De manera excepcional y por motivos de seguridad, se omite el detalle de la fuente y se deja constancia del motivo. En estos casos, de ser posible, Voz Pública se apoya en otras fuentes públicas.

En esta etapa se cuenta con la información necesaria y se procede a su análisis y contraste. Las fuentes oficiales documentales son fundamentales: de estar restringidas, se recurre a organismos internacionales reconocidos. Las opiniones de especialistas refuerzan y explican los hallazgos, pero su papel es complementario.

La asignación de una categoría a la afirmación es la etapa final y es el resultado del análisis realizado. En la publicación se explica el motivo de haber escogido una u otra. La información se enriquece, cuando corresponde, con datos y opiniones que faciliten su comprensión para los lectores.

  • Verdadera
    La afirmación resulta cierta al contrastarla con datos y distintas fuentes.
  • Falsa
    La afirmación resulta falsa al contrastarla con datos y fuentes confiables.
  • Engañosa
    La afirmación contiene datos correctos, pero omite otros o los mezcla con datos incorrectos.
  • Verdad a medias
    La afirmación es correcta, pero parcial: necesita aclaración, información adicional o contexto.
  • Cuestionable
    Los datos de la afirmación son ciertos y están actualizados, pero se usan para llegar a una conclusión errónea, o no existe consenso sobre cuál es la interpretación correcta.
  • Inchequeable
    No existen datos confiables y accesibles que permitan determinar la veracidad de la afirmación, o esta corresponde más bien a una opinión.

En pocas palabras, para verificar una información seguimos estos pasos:

  • Seleccionar una afirmación del ámbito público
  • Ponderar su relevancia según criterios descritos
  • Consultar la fuente original
  • Consultar la fuente oficial
  • Consultar fuentes alternativas
  • Ubicarla en contexto
  • Confirmar, relativizar o desmentir la afirmación
  • Calificar
  • Publicar

En caso de error, Voz Pública se compromete a rectificar la información inexacta que haya publicado. El proceso puede consultarse en nuestra política de actualización y corrección.

¿Qué es lo que no verificamos?
Las opiniones propias de la retórica política, las afirmaciones de tipo religioso o personal, así como asuntos como denuncias de corrupción, que forman parte de procesos judiciales abiertos y sobre los cuales aún no existen resultados firmes.


Voz Pública selecciona publicaciones, imágenes y videos en redes sociales —principalmente en TikTok y YouTube— que tengan un alcance considerable. También se cuenta con abiertos canales como WhatsApp y el correo electrónico (redaccion@vozpublica.net).

Al verificar, se consigna la cuenta o cuentas que difunden la información y en qué red o redes lo hacen.

Para la desinformación viral se utilizan las mismas categorías que en el discurso público.


Voz Pública utiliza el método de verificación para medir el grado de cumplimiento de una obra, un plan o una promesa por parte de actores públicos o privados.

Las categorías se establecen de acuerdo con el avance en el cumplimiento del plan o la obra en un tiempo determinado.

La ejecución de un plan o la construcción de una obra pública puede medirse varias veces en función de su relevancia y del tiempo establecido. 

Un ejemplo:
Este trabajo midió el avance en la ejecución de la rehabilitación de escuelas a los dos años y tres meses del anuncio del plan presidencial, establecido para cinco años. En pocas palabras, el plan buscaba atender los 5,000 centros públicos del país en cinco años, a razón de 1,000 anuales. Como las instituciones encargadas no brindaron información, la base del trabajo consistió en recopilar todos los anuncios de obras en centros educativos difundidos en redes sociales. Cada uno se clasificó en función del avance de la obra (inicio de los trabajos, obra avanzada u obra terminada).

Publicado en diciembre de 2024, por trabajos como este el presidente Bukele reconoció públicamente el atraso y replanteó el plan en mayo de 2025.
  • Cumplida
    La promesa se llevó a cabo en el tiempo indicado.
  • En proceso, muy demorada
    Se avanzó muy poco o nada en el cumplimiento del plan o la promesa evaluada. Es difícil que pueda alcanzarse en lo que resta del periodo previsto.
  • En proceso, demorada
    La promesa tiene algún retraso, pero todavía puede lograrse el objetivo en lo que resta del periodo.
  • En proceso, avanzada
    La promesa avanza de acuerdo con lo previsto, o incluso por encima de ello.
  • En proceso, adelantada
    Se tomaron las medidas necesarias y, aunque no está cumplida, la promesa avanza por encima lo lo previsto en el plan.
  • Incumplida
    Finalizado el plazo establecido, la promesa no llegó a cumplirse.